• Liliana Hernandez, LPC

From Self-Criticism to Self-Compassion / De Autocrítica a Autocompasión

Desliza hacia abajo para leer este articulo en Español.


“YOU YOURSELF, AS MUCH AS ANYBODY ELSE IN THE ENTIRE UNIVERSE, DESERVE YOUR LOVE AND AFFECTION.” —BUDDHA


The bully In Our Head


While we usually look to point fingers at the bully, we do not often realize that one of our biggest bullies lies within ourselves. We all have an internal critic that likes to pester when there is any sign of danger or trouble nearby. It shows up when we are most vulnerable and our emotions are at a high. It is the screaming, critical, manipulative, and frightening inner voice that is trying to help us stay safe, believe it or not.


When we avoid taking of notice these inner noises, we may end up believing these thoughts, which can lead to even deeper suffering. Therefore, it is vital to recognize when the inner critic is present. The criticism may come in the form of unfair comparisons, such as, “I’ll never be as good as ….,” to common catastrophizing (“I really did it this time, and now my life is ruined forever!”), to negotiable self-worth (“I will be worth something/lovable only if …”). Sounds familiar?


Fight the bully with Self-compassion


Self-compassion comes down to treating yourself as you would treat someone else you care about: with empathy, gentleness, and the awareness that everyone is human, imperfect, but still valuable and admirable.

University of Texas at Austin professor, Dr. Kristin Neff, was the pioneer in defining and measuring the idea of self-compassion. Her findings have concluded that there are three essential elements to self-compassion:

  • Self-kindness

  • Common humanity: which refers to accepting that the things we criticize ourselves about are both universal and part of being human.

  • Mindfulness

Mindfulness refers to being aware in the present moment without being nonjudgmental. Practicing mindfulness has been linked to numerous mental and physical benefits, including the ability to notice those thoughts and feelings that can cause us suffering. To learn more about mindfulness, refer to my blog post regarding the topic.

Why are we so hard on ourselves?


First of all, it is within the norm of being a human. Often people believe self-criticism is a necessary tool that protects them from “slacking off,” and pushes away from being what they fear the most (“fat” “lazy, etc). Another reason may stem from childhood: either the person was constantly being verbally abused or they want to avoid becoming someone they are related to and describe themselves as that person they want to avoid becoming. Similarly, they may worry that without being self-critical, they will fail to take responsibility for the things they do, as a form of punishment.

Research on self-compassion has found the practice is associated with being more compassionate with others, greater selflessness, and greater likelihood of forgiving others. Furthermore, self-compassion has been connected to being more likely to take accountability for one’s own actions, greater happiness, improved motivation, and enhanced self-worth.

Simple Steps to Building Your Self-compassion


  • Ask yourself, “Is this the way I would respond to a close friend or other loved one?”

If the answer is no, imagine the way you would treat others who may be in a similar situation. What would you say? What recommendations would you give? How would you comfort them? How would you help this person re-frame (change) their perspective?

  • Write down the answers to the above questions.

Now, viewing yourself from the third person’s perspective, speak to yourself in the same compassionate tone (using the language) you would use with someone you care about.

  • Remember that you are human.

You are a work in progress and imperfect, yet born with essential worth. Most of the things you have suffered over are common in some way.

  • Remind yourself of the TRUTHS:– Mistakes are one of the ways in which we learn. – Challenges are instances that allow us to grow stronger. – No one is perfect. No one.

  • Practice mindfulness daily.

Set aside time for formal practice and strive to be present for your life in general, however it may be at this moment.


DISCLOSURE: This blog is not intended to be a substitute for professional advice, diagnosis, medical treatment, or therapy. Always seek the advice of your physician or qualified mental health provider with any questions you may have regarding any mental health symptom or medical condition. Never disregard professional psychological or medical advice nor delay in seeking professional advice or treatment because of something you have read on this blog.

— En Español —


“Tú mismo, tanto como cualquier otra persona en el universo entero, mereces tu amor y afecto”. -Buddha


El “bully” en nuestra cabeza


Mientras que solemos apuntar los dedos hacia el “bully”, no nos damos cuenta de que uno de los bullies más grandes se encuentra dentro de nosotros mismos. Todos tenemos un crítico interno que le gusta molestar cuando hay cualquier signo de peligro o problemas cerca. Aparece cuando somos más vulnerables y nuestras emociones están en un alto. Esa voz interna gritona, crítica, manipuladora y aterradora está tratando de ayudarnos a mantenernos seguros, aunque no lo creas. Es un mecanismo de defensa humano.


Cuando evitamos tomar nota de esos ruidos internos, podemos terminar creyendo estos pensamientos, que pueden llevar a un sufrimiento aún más profundo. Por lo tanto, es vital reconocer cuando el crítico interno está presente. La crítica puede venir en forma de comparaciones injustas, tales como, “nunca seré tan bueno/a como ….,” o en forma de pensamiento catastrófico (“¡ realmente lo hice esta vez, y ahora mi vida se arruinara para siempre!”)), a la autoestima negociable (“voy a valer algo/seré aceptada/o sólo si …”). ¿Suena familiar?


Lucha contra el bully con la autocompasión


La autocompasión significa tratarse a uno mismo como tratarías a alguien más que nos importa: con empatía, gentileza y la conciencia de que todos somos humanos, imperfectos, pero igualmente valiosos y admirables.

La Dra. Kristin Neff, profesora de la Universidad de Texas en Austin, fue la pionera en definir y medir la idea de la auto-compasión. Sus estudios han mostrado que hay tres elementos esenciales para la auto-compasión:

  • Se amable contigo mismo/a

  • Normalizar que por lo que estas pasando es normal.

  • Atención plena: se refiere a estar consciente en el momento presente sin prejuicios. Practicar la atención plena se ha relacionado con numerosos beneficios mentales y físicos, incluyendo la capacidad de notar esos pensamientos y sentimientos que pueden causarnos sufrimiento. Para obtener más información sobre mindfulness, consulte la publicación de mi blog sobre el tema.


¿Por qué somos tan duros con nosotros mismos?


En primer lugar, está dentro de la norma de ser humano. A menudo, las personas creen que la autocrítica es una herramienta necesaria que los protege de “ser flojos” y ayuda a aparte de ser lo que más temen (perezoso, “gordo”, etc.). Otra razón puede provenir de las experiencias de la niñez: ya sea que la persona haya sufrido de abuso verbal o que quiera evitar convertirse en alguien con quien esté relacionado y suele describirse como la persona que quiere evitar. Del mismo modo, pueden preocuparse de que, sin ser autocríticos, no asuman la responsabilidad de las cosas que hacen que no les gusta, y usan la autocrítica como una forma de castigo.


Investigaciones sobre la autocompasión ha encontrado que su práctica está asociada con ser más compasivo con los demás, menos egoísta y con mayor probabilidad de perdonar a los demás. Además, la autocompasión se ha relacionado con una mayor probabilidad de asumir la responsabilidad de las propias acciones, obtener una mayor felicidad, una motivación mejorada y una autoestima más elevada.

Pasos sencillos para construir tu autocompasión

  1. Pregúntate: “¿Es esta la manera en que respondería a un amigo cercano u otro ser querido?” Si la respuesta es no, imagine la forma en que tratarías a los demás que puedan estar en una situación similar. ¿Qué dirías? ¿Qué recomendaciones darías? ¿Cómo los consolarías? ¿Cómo ayudarías a esta persona a cambiar su perspectiva?

  2. Escribe lo que le responderías a alguien que quieres. Ahora, viéndote desde la perspectiva de la tercera persona, habla contigo mismo en el mismo tono compasivo (usando el lenguaje) que utilizarías con alguien que te interese.

  3. Recuerda que eres humano. Eres un trabajo en progreso e imperfecto, pero con valor esencial. La mayoría de las cosas que has sufrido son comunes de alguna manera.

  4. Recuérdate a ti mismo de las VERDADES:– Los errores son una de las formas en que aprendemos. – Los desafíos son circunstancias que nos permiten fortalecernos. – Nadie es perfecto. Nadie.

  5. Practica atención plena diariamente. Reserve tiempo para practicar estar presente en tu vida cotidiana, sin importar por lo que estás pasando en este momento.


IMPORTANTE:este articulo no pretende sustituir el asesoramiento profesional, un diagnóstico, el tratamiento médico o la terapia. Siempre busque el consejo de su médico o proveedor calificado de salud mental con cualquier pregunta que pueda tener con respecto a cualquier síntoma de salud mental o condición médica. Nunca ignore los consejos psicológicos o médicos de profesionales ni demore en buscar asesoramiento o tratamiento profesional debido a algo que haya leído en este articulo.